Serverstack nació de una factura, como casi todas las cosas importantes.
Un día hicimos la cuenta: almacenamiento en la nube, música en streaming, fotos en la nube, copias de seguridad automáticas, una suscripción para sincronizar archivos, otra para ver películas. Once suscripciones que, sumadas, pagaban un servidor entero cada dos años — un servidor que sería nuestro, con nuestra capacidad, nuestros datos y sin que nadie pudiera subirnos el precio el mes que viene.
Así que compramos un mini PC de segunda mano, cuatro discos duros reacondicionados y un USB de arranque. Lo pusimos debajo del televisor porque no cabía en ningún otro sitio. Ahí siguió, zumbando discretamente, durante meses — aprendiendo a parchear, a montar paridad, a romper cosas a las dos de la mañana y a arreglarlas antes del desayuno.
Lo que descubrimos (y lo que no te cuentan)
La información buena sobre self-hosting existe — pero casi toda está en inglés, pensada para gente que ya sabe lo que es un contenedor Docker, y escrita por quienes tienen un rack en el garaje. Para quien empieza en español, el panorama es una mezcla de tutoriales de 2016, foros muertos y promesas de "monta tu nube en 10 minutos" que se convierten en tres fines de semana.
Este sitio es lo que nos habría gustado encontrar: guías en español con precios reales, comandos que funcionan y opiniones que no venden humo. Cuando un hardware merece la pena, lo decimos. Cuando algo es demasiado caro o demasiado lío para la mayoría de la gente, también lo decimos — aunque haya un enlace de afiliado en la página. Las calculadoras gratuitas (RAID, coste total, consumo eléctrico) existen porque son las cuentas que hicimos en una servilleta antes de cada compra, y porque creemos que decidir con números es mejor que decidir con miedo.
En qué creemos
- Tus datos, en tu casa. No por paranoia — por sentido común y por nostalgia de poseer lo que pagas.
- Sin suscripciones cuando haya alternativa. Cada servicio que auto-alojas es una factura que desaparece.
- Honestidad radical. Usamos enlaces de afiliado para sostener el sitio (y lo decimos en cada página donde aparecen), pero ningún proveedor compra nuestra opinión. Si lo recomendamos, es porque lo usaríamos.
- Hardware aburrido y probado. El mejor servidor casero es el que olvidas que existe. Silencioso, frugal y fiable.
Para quién es esto
Para quien tiene un NAS y quiere sacarle más partido. Para quien mira las suscripciones acumuladas y siente que algo no cuadra. Para quien quiere montar su nube, su servidor de medios o su Home Assistant y prefiere leerlo en su idioma, con los precios de aquí y sin asumir que todos vivimos a un Walmart de distancia.
Bienvenido. Empieza por qué es Unraid, juega con la calculadora RAID, o escríbenos desde la página de contacto si hay una guía que eches de menos.